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martes, 13 de marzo de 2012

TRASTORNO POR ESTRÉS POSTRAUMÁTICO

Cada situación puede ser un factor estresante.
El trastorno por estrés postraumático o TEPT es un trastorno psicológico clasificado dentro del grupo de los trastornos de ansiedad, que sobreviene como consecuencia de la exposición a un evento traumático que involucra un daño físico. Es una severa reacción emocional a un trauma psicológico extremo.
El factor estresante puede involucrar la muerte de alguien, alguna amenaza a la vida del paciente o de alguien más, un grave daño físico, o algún otro tipo de amenaza a la integridad física o psicológica, a un grado tal, que las defensas mentales de la persona no pueden asimilarlo. En algunos casos, puede darse también debido a un profundo trauma psicológico o emocional y no necesariamente algún daño físico; aunque generalmente involucra ambos factores combinados (desastre natural, guerra, asalto, maltrato familiar o violación).
Si una madre o un padre es afectada(o), el TEPT puede causar consecuencias negativas para la relación padres-hijo y el desarrollo del niño. El trastorno de estrés postraumático (TEPT) se puede presentar inmediatamente después de un trauma mayor o demorar más de seis meses después del acontecimiento. Cuando se presenta inmediatamente después del trauma, usualmente mejora después de tres meses; sin embargo, algunas personas tienen una forma más prolongada de la enfermedad, que puede durar por muchos años.
Los ataques terroristas de septiembre 11 de 2001, en los Estados Unidos, pueden haber causado trastorno de estrés postraumático en algunas personas involucradas, en personas que presenciaron el desastre y en aquellas que perdieron amigos y parientes. Estos tipos de acontecimientos pueden producir estrés en cualquier persona sin importar su edad, pero no todas sufren este trastorno.
Las causas de este trastorno se desconocen, aunque hay factores psicológicos, genéticos, físicos y sociales involucrados. El trastorno de estrés postraumático cambia la respuesta del cuerpo al estrés, al afectar las hormonas del estrés y los químicos que transmiten información entre los nervios (neurotransmisores). El hecho de haber estado expuesto a un trauma en el pasado puede incrementar el riesgo de este trastorno.
Tener un buen apoyo social ayuda a proteger contra este trastorno. En estudios realizados con los veteranos de guerra de Vietnam, aquellos con sistemas de apoyo fuertes tenían menos probabilidad de desarrollar trastorno de estrés postraumático que aquellos que no tenían ese tipo de apoyo social.
Las personas con trastorno de estrés postraumático experimentan de nuevo el hecho una y otra vez en, por lo menos, una de varias formas. Pueden tener sueños y recuerdos atemorizantes del acontecimiento, sensación de estar pasando por la experiencia nuevamente (reviviscencia) o tornarse perturbado durante los aniversarios del evento.
CLASIFICACIÓN
Para hacer el diagnóstico de trastorno de estrés postraumático con base en los criterios de la cuarta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, Texto Revisado, se requiere lo siguiente:
I. La persona ha estado expuesta a un acontecimiento traumático en el que se ha presentado lo siguiente:
·    La persona ha experimentado, presenciado o le han explicado uno o más acontecimientos caracterizados por muertes o amenazas para su integridad física o la de los demás
·    La persona ha respondido con temor, desesperanza u horror intensos. En los niños estas respuestas pueden expresarse mediante comportamientos desestructurados o agitados
II. El acontecimiento traumático es reexperimentado persistentemente a través de una o más de las siguientes formas:
·    Recuerdos del acontecimiento recurrentes e intrusos que provocan malestar y en los que se incluyen imágenes, pensamientos o percepciones. En los niños pequeños esto puede expresarse en juegos repetitivos donde aparecen temas o aspectos característicos del trauma.
·    Sueños de carácter recurrente sobre el acontecimiento. En los niños puede haber sueños terroríficos de contenido irreconocible.
·    El individuo actúa o tiene la sensación de que el acontecimiento traumático está ocurriendo. Se incluyen la sensación de revivir la experiencia, ilusiones, alucinaciones y flashbacks. Los niños pequeños pueden reescenificar el acontecimiento traumático específico.
·    Malestar psicológico intenso al exponerse a estímulos internos o externos que simbolizan o recuerdan un aspecto del acontecimiento traumático.
·    Respuestas fisiológicas al exponerse a estímulos internos o externos que simbolizan o recuerdan un aspecto del acontecimiento traumático.
III. Evitación persistente de estímulos asociados al trauma y embotamiento de la reactividad general del individuo, tal y como indican tres o más de los siguientes síntomas:
·    Esfuerzos para evitar pensamientos, sentimientos o conversaciones sobre el suceso traumático.
·    Esfuerzos para evitar actividades, lugares o personas que motivan recuerdos del trauma.
·    Incapacidad para recordar un aspecto importante del trauma.
·    Reducción acusada del interés o la participación en actividades significativas.
·    Sensación de desapego o enajenación frente a los demás.
·    Restricción de la vida afectiva.
·    Sensación de un futuro desolador, pesimismo.
IV. Síntomas persistentes de aumento de la activación, tal y como indican dos o más de los siguientes síntomas:
·    Insomnio de conciliación o de mantenimiento.
·    Irritabilidad.
·    Dificultades para concentrarse.
·    Hipervigilancia.
·    Sobresaltos.
El tiempo mínimo de evolución de los síntomas es de un mes. Las alteraciones provocan malestar clínico significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo. El trastorno es agudo si los síntomas persisten menos de tres meses. Su prolongación hará que se considere crónico. En los casos en los cuales los síntomas se inician después de seis meses de padecido el evento traumático, se considerará de inicio demorado.
 
No existen exámenes que puedan realizarse para diagnosticar el trastorno de estrés postraumático. El diagnóstico se hace sobre la base de un cierto grupo de síntomas que continúan después de haber experimentado un trauma extremo. El médico realiza exámenes físicos y psiquiátricos para descartar otras enfermedades.
EPIDEMIOLOGÍA
La prevalencia del TEPT tiene una relación directa con el grado de exposición a eventos estresantes traumáticos, tanto naturales (terremotos, tsunamis, erupciones volcánicas) como provocados por la mano del hombre (guerras, atentados terroristas, ataques violentos, etc.). En todas estas condiciones las personas pertenecientes a los grupos afectados pueden presentar TEPT en porcentajes de, al menos, un 15%.
ETIOLOGÍA
El TEPT puede o no desarrollarse en una persona que ha estado expuesta a un acontecimiento traumático dependiendo de factores predisponentes individuales (vulnerabilidad) y de la naturaleza del evento traumático. A más traumático el acontecimiento, más probabilidades de que se origine, y a menos vulnerabilidad individual previa menos probabilidades de generarlo.
Entre los factores que contribuyen a su desarrollo están:
·    La extensión en que el evento traumático afecta la vida íntima y personal del afectado.
·    La duración del evento.
·    El grado de vulnerabilidad ante la maldad humana (El TEPT es más probable que ocurra en eventos provocados por la mano del hombre que ante eventos naturales).
TRATAMIENTO
Los objetivos del tratamiento del TEPT, van dirigidos a:
·    Disminuir los síntomas.
·    Prevenir complicaciones crónicas.
·    Rehabilitación social y ocupacional.
El tratamiento está orientado a la reducción de los síntomas, estimulando a la persona afectada para que recuerde el evento, exprese sus sentimientos y gane algún sentido de control sobre la experiencia. En algunos casos, el hecho de expresar la aflicción ayuda a completar el proceso necesario de duelo. Los grupos de apoyo, donde las personas que han tenido experiencias similares puedan compartir sus sentimientos, son muy útiles.
Es posible que las personas con este trastorno necesiten tratamiento para la depresión, el consumo de alcohol, la drogadicción o problemas de salud conexos, antes de abordar los síntomas de dicho trastorno. La psicoterapia conductista se emplea para tratar los síntomas de evasión, lo cual puede incluir exposición al objeto que desencadena los síntomas, hasta que la persona se acostumbre a él y deje de evitarlo (esto se denomina técnica de inundación y exposición gradual).
El manejo farmacológico dependerá de los síntomas predominantes. Entre los medicamentos utilizados se cuentan los antidepresivos, ansiolíticos y estabilizadores del ánimo, entre otros. En algunas oportunidades pueden utilizarse los antipsicóticos atípicos.
Los medicamentos que actúan en el sistema nervioso pueden ayudar a reducir la ansiedad y otros síntomas de este trastorno. Los antidepresivos, incluyendo los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS), como fluoxetina (Prozac), pueden ser efectivos para tratar el trastorno de estrés postraumático, aunque el médico debe hacer un seguimiento a su utilización, dado que pueden tener efectos secundarios. Los sedantes pueden ayudar con las alteraciones en el sueño. Los ansiolíticos pueden servir, aunque algunos tipos, como las benzodiazepinas, pueden ser adictivos.
Los tratamientos empíricamente avalados por el DSM IV (APA) en la categoría de bien establecidos son los siguientes:
·    Tratamiento de exposición.
·    Entrenamiento en inoculación del estrés.
·    Desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR).
El NICE (National Institute for Clinical Excelence, 2005) confirma los anteriores y añade:
·    Terapia cognitivo-conductual centrada en el trauma.
Grupos de apoyo: Se puede encontrar más información acerca del trastorno de estrés postraumático y sobre cómo hacer frente a una tragedia nacional en la página de la American Psychiatric Association (Asociación Estadounidense de Psiquiatría).
Pronóstico: El mejor pronóstico o resultado depende de la prontitud con que se desarrollen los síntomas después del trauma y de la rapidez con que se haga el diagnóstico y el tratamiento.
Complicaciones:
·    La depresión, la ansiedad y el miedo a las cosas que usualmente no son atemorizantes para otras personas (fobia) pueden ser parte de este trastorno.
·    Alcoholismo.
·    Drogadicción.
Situaciones que requieren asistencia médica: Aunque eventos traumáticos como la tragedia de septiembre 11 pueden ocasionar angustia, no todos los sentimientos de angustia son síntomas de trastorno de estrés postraumático. Los sentimientos se deben expresar a los familiares y amigos. Si los síntomas duran mucho tiempo o son peores que los de los amigos, se debe consultar con el médico.
La persona debe buscar ayuda acudiendo inmediatamente al servicio de urgencias o llamando al número de emergencia local (como el 112 en España) si se siente abrumada por la culpa, si es impulsiva y piensa hacerse daño a sí misma, si es incapaz de refrenar el comportamiento o si está experimentando otros síntomas muy angustiantes de trastorno de estrés postraumático. También debe consultar con el médico para solicitar ayuda con problemas continuos como pensamientos recurrentes, irritabilidad y trastornos del sueño.